La DANA y su impacto en el sector de los palets en Valencia

19 Noviembre 2024

El pasado 29 de octubre de 2024, Valencia sufrió una de las peores inundaciones de las que tengo memoria. Esta catástrofe me recordó las historias de mis padres, quienes emigraron desde Zaragoza en 1960 para trabajar en la construcción del nuevo cauce del Río Turia, tras la devastadora riada de 1957. Desde su finalización en 1973, este cauce ha demostrado ser una inversión de un valor incalculable, protegiendo a gran parte de Valencia de futuras inundaciones. Durante los momentos más críticos de la DANA, el río alcanzó un caudal de 2.700 m³/s, evidenciando su eficacia en la contención de desastres mayores.

Sin embargo, nuestro sector, el de los palets, se ubica principalmente en las áreas periféricas, fuera de la protección directa del nuevo cauce, y estas zonas fueron gravemente afectadas por la riada. En las áreas más impactadas, las calles se convirtieron en un caos de coches abandonados, contenedores de basura desplazados y miles de palets esparcidos por doquier.

Un sector arrasado por el agua

Todos los que trabajamos con palets sabemos que un palet EUR 80x120 abandonado en una calle no tardará mucho en ser recogido. Sin embargo, lo que hemos observado en la carretera de Madrid, a la altura de Quart de Poblet, dos semanas después de la DANA, es algo completamente diferente: cientos de miles de palets esparcidos, y no por casualidad.

Una de las empresas más grandes de palets en la zona, ubicada directamente en el paso de la DANA, lo perdió todo. Cuando hablé con su propietario, me dijo: “No ha quedado nada, solo los edificios. Se ha llevado todos los palets.” Es difícil imaginarlo: un almacén vacío en apenas unas horas, arrasado por el agua.

Para quienes gestionamos almacenes de palets, el mayor temor siempre ha sido un incendio. Sin embargo, nunca habría imaginado que el agua podría convertirse en nuestra mayor amenaza.

Este desastre ha dejado un vacío literal y emocional en nuestro sector.

Problemas que se acumulan

Además de la destrucción de inventarios, muchos compañeros han enfrentado naves llenas de barro, campas encharcadas y accesos bloqueados durante semanas (quizá, incluso meses). Las carreteras, durante días, fueron intransitables en Valencia; lo que antes costaba 30 minutos ahora nos llevaba horas. Nuestros clientes, especialmente en polígonos como La Reva, han quedado inoperativos por semanas, que quizá se conviertan en meses.

Es probable que algunos negocios no puedan recuperarse y se vean obligados a cerrar. Además, enfrentamos la posibilidad de no poder cobrar algunas facturas pendientes.

Aunque esperamos que no sea así, no confiamos plenamente en que el Estado reponga lo perdido en nuestro sector; es probable que, como siempre, quedemos al final de la lista de prioridades.

Desde PaletsGo, queremos expresar nuestro apoyo a las empresas de nuestro sector que han sufrido daños y, por supuesto, a todos los damnificados por la DANA.